NUEVA YORK. – Lo que comenzó como una apuesta por su poderoso bate ha terminado convirtiéndose en una temporada sorprendente por su desempeño integral. El jardinero dominicano Juan Soto, estrella de los Mets de Nueva York, ha sido reconocido por ESPN y su analista Jeff Passan como el “Ladrón de bases del año”, en reconocimiento a su notable evolución como corredor.
Soto, conocido por su disciplina en el plato y su poder ofensivo, lidera la MLB en bases robadas desde el receso del Juego de Estrellas, acumulando 24 robos en 58 juegos de la segunda mitad, superando al veloz Jazz Chisholm Jr. por cuatro.
En total, ha robado 36 bases esta temporada, triplicando su récord personal de 12 robos, establecido en 2019 y 2023. Apenas ha sido atrapado en cuatro intentos, demostrando que sus avances son tanto en cantidad como en eficiencia.
“De todas las cosas increíbles que han pasado esta temporada, esta es la más sorprendente: Juan Soto lidera la MLB en bases robadas en la segunda mitad”, escribió Jeff Passan.
“En serio, Juan Soto. El hombre de los $765 millones”, agregó, en referencia al contrato récord que firmó el jugador.
Una evolución trabajada
Passan atribuye este cambio a un trabajo técnico intenso. Antoan Richardson, coach de corredores de los Mets, jugó un papel clave al motivar a Soto a confiar en su velocidad y lectura de juego. Además, el difícil cierre de temporada de los Mets exigió más agresividad en las bases, una situación que Soto supo aprovechar.
“Hay que reconocer el mérito a Richardson, pero sobre todo a Soto, quien se negó a limitarse a ser solo potencia y paciencia. Está mostrando su versión más completa hasta ahora”, elogió Passan.
Temporada estelar
A sus 26 años, el dominicano ha logrado combinar su poder con una velocidad nunca antes vista en su carrera. En 154 partidos, Soto ha conectado 42 jonrones y mantiene un OPS de .934, consolidándose como uno de los jugadores más dominantes y completos de la temporada 2025.
Con esta evolución, Juan Soto no solo sigue siendo el rostro del futuro para los Mets, sino que redefine lo que significa ser una súper estrella en las Grandes Ligas: versátil, atlético y hambriento de más.
















