El presidente salvadoreño afirmó que su país está dispuesto a colaborar con el pueblo haitiano para enfrentar a las bandas armadas, en medio de la profunda crisis de seguridad que atraviesa la nación caribeña.
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, manifestó su respaldo a Haití y aseguró que está dispuesto a contribuir para que esa nación recupere el control de su territorio, actualmente afectado por la violencia y el dominio de grupos criminales.
Mediante una publicación en su cuenta de X, difundida este martes, el mandatario cuestionó a los sectores que, según denunció, han contribuido durante generaciones al deterioro de la seguridad haitiana mediante el financiamiento de pandillas y el tráfico de armas y drogas.
Bukele exhortó a la población haitiana a recuperar sus comunidades y puso como referencia el legado del líder independentista Jean-Jacques Dessalines, al considerar que este ha sido traicionado por quienes han favorecido el avance de las organizaciones criminales.
«Vamos a ayudarlos a retomar el país de las manos de los traidores que traicionan el legado de Dessalines. Y, finalmente, Haití será libre», expresó el gobernante.
El Salvador ofrece respaldo en medio de la crisis haitiana
El pronunciamiento se produce después de que el primer ministro de Haití, Alix Didier Fils-Aimé, asegurara que su administración cuenta con el apoyo de El Salvador para combatir a las estructuras armadas que mantienen bajo amenaza a distintas comunidades.
Asimismo, coincide con el anuncio del despliegue de 2,000 soldados salvadoreños en territorio haitiano, inicialmente destinados a participar en la búsqueda de cuatro militares de ese país pertenecientes a la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF).
Los uniformados desaparecieron el pasado 18 de octubre, luego de una emboscada ocurrida en Croix-des-Bouquets, localidad situada en las afueras de Puerto Príncipe.
La disposición expresada por Bukele se produce en un momento en que Haití continúa enfrentando una grave crisis de seguridad, con amplias zonas bajo la influencia de organizaciones criminales y una población afectada por la violencia, los desplazamientos y la inestabilidad institucional.





