Santo Domingo.– Representantes de la Asociación Dominicana de Rectores de Universidades (ADRU) advirtieron que las deficiencias en comprensión lectora, escritura y razonamiento matemático evidenciadas en las pruebas PISA continúan afectando a los estudiantes dominicanos al ingresar a la educación superior, lo que obliga a las universidades a reforzar conocimientos básicos antes de avanzar en la formación profesional.
Durante su participación en el Almuerzo Semanal del Grupo de Comunicaciones Corripio, los académicos explicaron que alrededor del 20 % de los créditos universitarios corresponde a asignaturas de estudios generales, orientadas a fortalecer las competencias fundamentales que los estudiantes debieron desarrollar durante su formación preuniversitaria.
Aunque reconocieron algunos avances de República Dominicana en las evaluaciones internacionales, consideraron que los resultados siguen siendo insuficientes. En ese sentido, insistieron en la necesidad de fortalecer la enseñanza de la lectura, la escritura y las matemáticas desde los primeros grados, al señalar que las reformas educativas pueden tardar entre 10 y 20 años en reflejar cambios significativos.
Costos y sostenibilidad universitaria
Los representantes de ADRU señalaron que las universidades enfrentan elevados costos operativos vinculados con la contratación de docentes especializados, el mantenimiento de laboratorios, la incorporación de tecnología, la investigación y la ciberseguridad.
Explicaron que los ingresos por concepto de matrículas no siempre son suficientes para cubrir estas necesidades, por lo que muchas instituciones dependen del apoyo de fundaciones y de los recursos generados mediante programas de educación continuada.
Asimismo, indicaron que mantener la calidad de la educación superior exige inversiones permanentes en infraestructura, actualización tecnológica y capacitación docente, sin que esto implique elevar excesivamente los costos para los estudiantes.
Los académicos también señalaron que, en determinados casos, cursar una carrera universitaria puede resultar menos costoso que completar la educación preuniversitaria en colegios privados.
Mujeres aumentan su participación en las universidades
Durante el encuentro, el presidente de ADRU y rector de la Universidad Católica Nordestana (UCNE), reverendo padre Isaac García de la Cruz, destacó la creciente participación femenina en la educación superior dominicana.
Según indicó, entre el 65 % y el 75 % de la matrícula universitaria está integrada por mujeres, una tendencia que, a su juicio, tendrá repercusiones en la composición de los espacios de dirección del país.
García de la Cruz sostuvo que esta mayor preparación académica contribuirá a ampliar las oportunidades de las mujeres para ocupar posiciones de liderazgo en empresas e instituciones, sin depender de cuotas de participación.
Desfase entre la educación preuniversitaria y la universitaria
El rector también llamó la atención sobre la diferencia entre la cantidad de estudiantes del sistema preuniversitario, que supera los dos millones, y la población universitaria, estimada en aproximadamente 500,000 estudiantes.
Atribuyó parte de esta brecha a factores relacionados con la inserción laboral y la necesidad de muchas personas de incorporarse al mercado de trabajo para generar ingresos, en ocasiones sin contar con la capacitación requerida.
En el encuentro participaron, además, Rafael Teijeiro Ruiz, secretario de ADRU y rector del Instituto Nacional de Ciencias Exactas (INCE); Erik Pérez Vega, vocal de la asociación y rector de la Universidad Acción Pro Educación y Cultura (UNAPEC), y Katia Gutiérrez, directora ejecutiva de la entidad.
ADRU agrupa a unas 30 universidades e institutos de educación superior, que representan aproximadamente el 85 % de los estudiantes universitarios del país. Entre sus objetivos estratégicos figura el fortalecimiento institucional, la mejora de la calidad académica y la internacionalización.
Universidades avanzan en la incorporación de inteligencia artificial
En relación con la integración de la inteligencia artificial (IA) en la educación superior, García de la Cruz explicó que las transformaciones curriculares requieren tiempo y planificación, por lo que sus resultados no se producen de manera inmediata.
Señaló que la aprobación de un programa académico por parte del Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (MESCyT) no implica que sus resultados puedan evaluarse de inmediato, ya que en carreras de cuatro años puede ser necesario esperar hasta completar una cohorte de estudiantes.
No obstante, afirmó que, después de la pandemia, las universidades dominicanas aceleraron sus procesos de digitalización y continúan incorporando herramientas de inteligencia artificial en distintas áreas.
También destacó el desarrollo de microcertificaciones para acreditar competencias específicas, de acuerdo con las necesidades del sector empresarial y las demandas del mercado laboral.
Por su parte, Rafael Teijeiro Ruiz consideró necesario enseñar nuevas habilidades desde la niñez y advirtió sobre prácticas que, a su entender, perjudicaban la calidad educativa antes de la llegada de la inteligencia artificial, entre ellas el negocio de la elaboración de trabajos de fin de grado por encargo.
Deserción universitaria
García de la Cruz también se refirió a los factores que inciden en la deserción universitaria y señaló que esta puede estar condicionada por dificultades económicas, problemas de salud o procesos migratorios.
De acuerdo con lo expuesto durante el encuentro, la deserción en América Latina ronda el 10 %, una situación que representa un desafío para las instituciones de educación superior y refuerza la necesidad de promover condiciones que favorezcan la permanencia de los estudiantes.
Los representantes de ADRU coincidieron en que fortalecer la educación desde sus primeras etapas, garantizar la sostenibilidad financiera de las universidades e incorporar nuevas tecnologías constituyen retos fundamentales para mejorar la calidad de la formación académica en República Dominicana.






