El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas examinó la situación de Haití durante su sesión 10246, en la que se abordaron el aumento de la violencia de las pandillas, los avances en los preparativos electorales y los desafíos que enfrenta la fuerza multinacional desplegada en ese país.
Uno de los principales temas fue la emboscada contra soldados salvadoreños integrantes de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), quienes fueron atacados con armas de fuego y explosivos en Puerto Príncipe cuando regresaban de un mercado. El incidente dejó a cuatro sobrevivientes en paradero desconocido, según el informe presentado durante la sesión.
Las cifras correspondientes al período de julio a septiembre de 2026 reflejan la gravedad de la crisis, con aproximadamente 1,000 personas asesinadas y un centenar de víctimas de secuestros, además de elevados niveles de violencia sexual y la expansión de grupos de autodefensa.
Las organizaciones criminales también han intensificado sus ataques contra comunidades rurales y urbanas, incluyendo zonas de Artibonite, Gressier y la capital, con acciones dirigidas a obstaculizar los esfuerzos de las autoridades por recuperar el control territorial.
En el ámbito político, Carlos Ruiz Massieu destacó avances en la preparación de las elecciones, entre ellos la publicación de un decreto electoral revisado el pasado 6 de octubre. Hasta el momento, se ha registrado la inscripción de más de 35 partidos políticos y 3,500 candidatos.
Las nuevas disposiciones contemplan la ampliación de los plazos de inscripción, facilidades para la participación de mujeres y mecanismos de registro electoral en línea. Asimismo, el Consejo de Ministros aprobó medidas para garantizar la imparcialidad de los funcionarios públicos y evitar el uso de recursos estatales con fines electorales.
En cuanto al despliegue internacional, Jack Christofides informó que la fuerza multinacional cuenta con más de 2,000 efectivos procedentes de seis países, aunque todavía enfrenta dificultades logísticas para trasladar vehículos blindados, equipos de comunicación y tecnología de inteligencia y reconocimiento.
Pese a estas limitaciones, se han establecido bases de operaciones en Artibonite, Delmas y otras zonas estratégicas, donde se realizan patrullajes conjuntos con la Policía Nacional de Haití para contener la actividad de las bandas criminales.
El informe también señaló que varias personas detenidas durante operaciones recientes tuvieron que ser liberadas debido a las limitaciones del sistema de justicia penal haitiano, una situación que continúa dificultando la respuesta institucional frente a la inseguridad.








