Las autoridades de Nepal mantienen las labores de asistencia y evaluación de daños tras una riada que afectó el domingo a varias comunidades del centro del país, donde más de 200 viviendas resultaron afectadas y cinco personas continúan desaparecidas.
El Ejército nepalí informó que 95 personas fueron rescatadas en el distrito de Gorkha, entre ellas nueve extranjeros. Hasta el último balance oficial, no se habían confirmado fallecimientos, mientras que la Autoridad de Gestión y Reducción del Riesgo de Desastres reportó al menos 674 personas afectadas y cinco puentes destruidos por la fuerza del agua.
Una investigación científica apunta a que el desastre pudo originarse por la ruptura de una represa natural formada tras un desprendimiento de hielo, rocas y tierra en el Himalaya. Imágenes satelitales analizadas por el Centro de Investigación de Hidrología y Recursos Hídricos de Nepal muestran señales de una avalancha que descendió más de 3,500 metros hasta acumular materiales cerca de Chumchet.
La inundación habría comenzado alrededor de las 4:00 de la madrugada, hora local, arrastrando lodo, sedimentos y escombros por el corredor del río Budhi Gandaki. Ante el riesgo de nuevas crecidas, las autoridades emitieron alertas para las comunidades cercanas a los ríos Budhi Gandaki, Trishuli y Narayani.
Según medios locales, numerosos residentes lograron evacuar gracias a avisos difundidos por teléfono y Facebook antes de que llegaran las alertas oficiales. Los primeros mensajes policiales se emitieron alrededor de las 5:30 de la mañana, mientras que las notificaciones gubernamentales por SMS llegaron después de las 6:30.
El desastre ocurre mientras Nepal todavía intenta recuperarse de las inundaciones registradas en agosto, que dejaron miles de cuerpos y restos humanos recuperados y más de 5,000 personas desaparecidas antes de que las autoridades pusieran fin a la búsqueda activa a principios de octubre.
Pema Gyamtsho, director general del Centro Internacional para el Desarrollo Integrado de las Montañas (ICIMOD), advirtió que este nuevo episodio evidencia la vulnerabilidad de las comunidades montañosas y de las poblaciones asentadas cerca de los ríos ante fenómenos repentinos.
Además, un estudio publicado en la revista Scientific Reports estima que unas 300,000 personas viven en cauces fluviales expuestos a inundaciones. La investigación también señala que la construcción de edificios en esas zonas aumentó casi un 50 % entre 2016 y 2023.







