Teherán.- La Guardia Revolucionaria de Irán advirtió este miércoles que próximamente bloqueará las rutas que considera “ilegales” y que estarían siendo utilizadas para sacar petróleo a través del estrecho de Ormuz, en momentos en que el flujo de crudo por esta estratégica vía marítima se acerca a los niveles registrados antes del inicio del conflicto.
El general Mohamad Reza Naqdi, asesor del comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria, Ahmad Vahidi, aseguró que algunas de las rutas habilitadas tras la destrucción de pasos rocosos en el estrecho serán cerradas próximamente, según informó la agencia iraní Tasnim.
Naqdi sostuvo que el estrecho permanece cerrado y que las Fuerzas Armadas iraníes mantienen un “control total” sobre la zona. Sin embargo, reconoció que una cantidad reducida de petróleo continúa siendo exportada mediante operaciones de transferencia entre pequeñas embarcaciones y grandes petroleros.
EE. UU. asegura que Irán perdió el control del estrecho
Las declaraciones de Teherán contrastan con las del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, quien afirmó este miércoles durante una visita a Atenas que Irán ha perdido completamente el control del estrecho de Ormuz.
Rubio sostuvo que la vía marítima se encuentra abierta y que el volumen de petróleo que circula por ella se aproxima nuevamente a los niveles anteriores al conflicto.
De acuerdo con datos de la consultora marítima Kpler, durante septiembre se transportaron en promedio unos 17 millones de barriles de petróleo diarios a través de Ormuz, frente a los aproximadamente 18 millones de barriles diarios registrados en 2025, antes del inicio de la guerra.
Persisten ataques contra petroleros
El incremento del flujo de crudo se produce pese a los incidentes registrados contra embarcaciones en la zona. La agencia británica United Kingdom Maritime Trade Operations (UKMTO) reportó 12 ataques contra petroleros desde el 29 de septiembre.
La Guardia Revolucionaria iraní no ha asumido públicamente la responsabilidad por estos ataques, aunque recientemente acusó a Estados Unidos de mantener agresiones contra embarcaciones que transitan por el estrecho.
Irán declaró cerrado el estrecho de Ormuz tras el inicio de la guerra y lo ha utilizado como una de sus principales herramientas de presión en el conflicto. En respuesta, Washington estableció un cerco naval alrededor de puertos y embarcaciones iraníes.
El estrecho de Ormuz constituye una de las principales rutas mundiales para el transporte de petróleo, por lo que cualquier interrupción significativa de su tránsito podría tener repercusiones en los mercados energéticos internacionales.




