Los departamentos franceses de Gard y Hérault, en el sur del país, permanecen este miércoles bajo alerta roja debido a fuertes lluvias y tormentas que ya han dejado acumulados de hasta 200 litros por metro cuadrado en algunas localidades, aumentando el riesgo de inundaciones.
Météo France calificó el fenómeno como un episodio «excepcional» de lluvias mediterráneas y advirtió que las precipitaciones continuarán durante las próximas horas, con acumulados que podrían alcanzar otros 300 litros por metro cuadrado antes de la medianoche.
Ante la situación, las autoridades suspendieron las clases en numerosos centros educativos, cancelaron el transporte escolar y recomendaron a la población limitar los desplazamientos. También pidieron evitar zonas subterráneas y no intentar cruzar vías inundadas.
El ministro del Interior, Laurent Nuñez, llamó a la población a mantenerse atenta y seguir las instrucciones de las autoridades, mientras los servicios de emergencia permanecen movilizados. Otros tres departamentos, Lozère, Ardèche y Bocas del Ródano, se encuentran en alerta naranja por las condiciones meteorológicas.
Las lluvias también provocaron interrupciones en el transporte ferroviario. La empresa SNCF suspendió temporalmente varias rutas, entre ellas las conexiones Nimes-Clermont-Ferrand, Marsella-Nimes y Marsella-Burdeos.
En Gard también se suspendió el transporte público, mientras que Montpellier paralizó el servicio de tranvías y emitió una advertencia por fuerte oleaje en su zona costera.







