Los Padres de San Diego aseguraron su clasificación a la postemporada luego de imponerse 4-2 a los Dodgers de Los Ángeles el jueves en el Dodger Stadium, resultado que les permite regresar a los playoffs por quinta ocasión en las últimas siete temporadas.
El equipo también consiguió un hecho histórico para la franquicia, al clasificarse por tercer año consecutivo a la postemporada, algo que nunca había logrado en sus primeras cinco décadas de existencia.
El camino hacia este boleto estuvo marcado por numerosos obstáculos. A finales de julio, San Diego tenía récord negativo y ocupaba el undécimo puesto de la Liga Nacional, mientras atravesaba una racha de ocho derrotas consecutivas, la más larga del equipo en 13 años.
Ante las dificultades, los Padres modificaron su estrategia de pitcheo y apostaron por una fórmula poco convencional, posteriormente denominada “caos de pitcheo”. Michael King y Walker Buehler permanecieron como abridores, mientras que el resto de los innings se repartía entre los lanzadores disponibles, dependiendo de sus condiciones y de los enfrentamientos.
Mason Miller quedó destinado al noveno episodio, mientras que el cubano Adrián Morejón también asumió un papel importante desde el bullpen. La estrategia permitió a San Diego ganar ocho de nueve encuentros y llegar a la Fecha Límite de Cambios con mayores posibilidades de competir por un puesto en la postemporada.
Con el equipo nuevamente encaminado, el gerente general A.J. Preller reforzó la plantilla mediante los cambios por los lanzadores Robbie Ray y Casey Mize, entregando a cambio a tres de los principales nueve prospectos de la organización.
La ofensiva también experimentó una transformación importante. A mediados de junio, los Padres tenían uno de los peores ataques de las Grandes Ligas y ocupaban los últimos lugares en varias categorías ofensivas.
Sin embargo, jugadores como Fernando Tatis Jr., Manny Machado y Jackson Merrill elevaron su producción durante la segunda mitad de la campaña. Tatis suma 25 cuadrangulares, Merrill tiene 26 y Machado acumula 29.
Además, jugadores incorporados durante la temporada, como Samad Taylor, el venezolano Luis Rengifo, Dustin Harris y Jase Bowen, contribuyeron a darle mayor estabilidad al conjunto.
En septiembre, San Diego ha mostrado una de las ofensivas más productivas de las Grandes Ligas, respaldada por un bullpen que ya se había consolidado como uno de los puntos fuertes del equipo.
Ahora, los Padres esperan conocer a su próximo rival y el escenario en el que disputarán la Serie de Comodines. La clasificación representa otro capítulo de una etapa especialmente exitosa para la franquicia, que ha alcanzado la postemporada en cinco de las últimas siete campañas. El equipo todavía tiene un objetivo pendiente: avanzar hasta conquistar su primer título de Serie Mundial.








