Una persona residente en el barrio de Schwanheim, en las cercanías del aeropuerto de Fráncfort, falleció este jueves a causa de una infección de malaria, elevando a tres el número de víctimas mortales relacionadas con el brote detectado en esa ciudad alemana desde julio.
Las autoridades sanitarias de Fráncfort habían informado el pasado 27 de agosto sobre dos muertes y cuatro personas que habían recibido tratamiento por la enfermedad. Esta semana fueron identificados dos nuevos casos, uno de los cuales corresponde a la persona que murió este jueves.
Los primeros seis afectados trabajaban en el aeropuerto de Fráncfort, el principal terminal aéreo de Alemania. Sin embargo, los dos casos más recientes no tienen vínculo laboral con esas instalaciones y, según las autoridades, tampoco habían viajado recientemente a regiones donde la malaria es endémica.
Las autoridades sanitarias investigan las circunstancias de estos contagios, mientras señalan que se trata de una variante particularmente agresiva de la enfermedad.
Ante la situación, el aeropuerto de Fráncfort recomendó a sus empleados buscar atención médica ante la aparición de síntomas como fiebre, dolor de cabeza o molestias en las extremidades.
Asimismo, las autoridades sanitarias aconsejaron a los residentes de las zonas próximas al aeropuerto adoptar medidas para reducir el riesgo de picaduras de mosquitos, entre ellas utilizar pantalones y camisas de manga larga, aplicar repelente contra insectos y, cuando sea necesario, colocar mosquiteros en las ventanas.
El brote ha generado especial atención debido a que algunos de los nuevos casos corresponden a personas que no habían viajado a zonas donde la malaria circula habitualmente.






