El ministro de Agricultura, Francisco Oliverio Espaillat, aseguró que el sector agropecuario dominicano mantiene estabilidad y continúa en crecimiento, aunque reconoció que enfrenta desafíos como la falta de mano de obra, la sequía, el aumento de los costos de producción, la mecanización y el acceso a nuevos mercados.
Durante una entrevista, Espaillat explicó que el Ministerio trabaja para mantener un equilibrio entre la oferta y la demanda, los precios, la rentabilidad de los productores y el abastecimiento de alimentos para la población.
“El sector agropecuario está estable. Esa es la palabra”, afirmó el funcionario, al señalar que la producción agrícola debe enfrentar de manera constante fenómenos como sequías, lluvias, plagas, enfermedades, períodos de sobreproducción y momentos de escasez.
El ministro destacó que República Dominicana mantiene una autosuficiencia alimentaria cercana al 85 %, mientras la producción nacional ha experimentado un crecimiento en los últimos años.
Según explicó, este avance se refleja en la incorporación de nuevos productos, el aumento de las exportaciones, el crecimiento del consumo interno y la demanda generada por el sector turístico, además de la permanencia del mercado haitiano como destino importante para determinados productos.
Espaillat sostuvo que la prioridad es proteger a los productores nacionales, pero también garantizar precios y disponibilidad para los consumidores. En ese sentido, explicó que las importaciones se manejan de manera planificada cuando la producción local no es suficiente para cubrir la demanda.
Asimismo, destacó mecanismos como la pignoración, utilizados para almacenar productos como el arroz cuando existe una elevada producción, evitando que una sobreoferta provoque pérdidas a los agricultores.
Mecanización como respuesta a la falta de trabajadores
Uno de los principales desafíos señalados por el ministro es la escasez de mano de obra en el campo, una situación que, según dijo, comenzó a agravarse desde hace varios años y tomó mayor fuerza después de la pandemia de COVID-19. Ante esta realidad, Espaillat consideró necesario avanzar hacia la tecnificación y mecanización de las labores agrícolas.
Indicó que cultivos como arroz, maíz, sorgo y habichuelas pueden alcanzar niveles de mecanización de alrededor del 90 % o más, mientras que en plátanos y bananos se busca llegar a entre un 60 % y 65 %, mediante una adecuada planificación de la siembra y de las labores de producción.
También resaltó la incorporación de drones para la aplicación de productos agrícolas en zonas como Constanza y otros puntos de producción de vegetales.
Explicó que estas herramientas permiten realizar aplicaciones mediante sistemas GPS, utilizar dosis más precisas y mejorar el control de plagas, al tiempo que contribuyen a reducir daños en los cultivos y el impacto sobre el medioambiente.
El funcionario informó además que el Ministerio de Agricultura impulsa el Programa Nacional de Mecanización, Pronamec, con el propósito de capacitar a los productores en técnicas de siembra, manejo y cosecha mecanizada.
El programa también contempla facilitar el acceso a financiamiento y formar operadores de maquinaria agrícola mediante iniciativas de capacitación desarrolladas junto al Infotep.






