El Reino Unido anunció este jueves un nuevo paquete de sanciones contra Rusia, dirigido a sectores considerados estratégicos para la maquinaria de guerra del Kremlin, incluyendo bancos, compañías petroleras, embarcaciones de la denominada “flota fantasma” y empresas relacionadas con metales utilizados en la industria militar.
Las nuevas medidas afectan a 19 objetivos, entre ellos seis bancos rusos señalados por su papel en el financiamiento de la economía de guerra y seis petroleros recientemente incorporados a la llamada “flota fantasma”, utilizada para evadir las restricciones impuestas por países occidentales.
El paquete también incluye a cuatro empresas rusas dedicadas a la importación de tantalio y niobio, metales considerados importantes para la fabricación de equipos militares empleados en el conflicto de Ucrania.
Estas representan las primeras sanciones anunciadas por el Reino Unido desde la llegada al poder del nuevo primer ministro británico, Andy Burnham, en julio pasado.
El Ministerio de Exteriores británico indicó que las medidas buscan limitar las redes comerciales y las fuentes de ingresos que permiten al Kremlin sostener su ofensiva militar contra Ucrania.
El canciller británico, Ed Miliband, reafirmó el respaldo de Londres a Ucrania y aseguró que el Gobierno continuará aumentando la presión económica sobre Rusia hasta alcanzar una solución que permita una “paz justa y duradera”.
Reino Unido refuerza apoyo a Ucrania
Miliband también se reunió con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, para analizar los esfuerzos dirigidos a mantener la presión sobre Moscú. Ambos funcionarios coincidieron en que la seguridad de Ucrania está estrechamente vinculada con la seguridad de Europa y del espacio transatlántico.
Entre las entidades incluidas en la nueva lista de sanciones figuran Frion Ship Management, Northern Engineering Limited Liability Company, LLC Metallkomplekt y los bancos LLC Ozon, JSC Realist y JSC Teleport, entre otras empresas y entidades rusas.








