El expelotero dominicano David Ortiz, conocido como “Big Papi”, habló sobre su relación con la fe, el papel que atribuye a Dios en su trayectoria y la influencia que tuvieron sus padres en la formación de su carácter y en el camino que lo llevó a convertirse en una de las figuras más reconocidas del béisbol.
Durante una entrevista en el programa Ellas en la Noche, Ortiz confesó que siente que todavía espera un momento especial en el que Dios lo toque de manera plena. El exjugador de Grandes Ligas aseguró que reconoce la intervención de Dios en los logros que ha alcanzado y que se considera un instrumento a través del cual puede llevar un mensaje a otras personas.
Según relató, una de sus hermanas ha sido una de las personas que más lo ha motivado a explorar esa faceta espiritual. Ortiz recordó que ella le ha manifestado en varias ocasiones que lo visualiza predicando la palabra de Dios a nivel internacional, debido a su facilidad para conectar con las personas y a la influencia que ha construido durante su vida pública.
El exbeisbolista también aprovechó la conversación para reconocer la importancia de sus padres en su formación. Explicó que, aunque durante su infancia sentía mayor inclinación por el baloncesto, decidió seguir los consejos de su padre, quien tenía una visión clara sobre el camino que debía tomar. Esa orientación, sumada al esfuerzo de su madre en el hogar, terminó siendo determinante para su desarrollo como atleta.
Ortiz destacó especialmente el sacrificio y la presencia de sus progenitores durante sus años de formación. Consideró que crecer con el respaldo tanto de su padre como de su madre fue fundamental para enfrentar las dificultades y mantenerse alejado de influencias negativas cuando comenzó a abrirse paso en el béisbol profesional.
Aunque ya no cuenta con ellos físicamente, aseguró que conserva sus enseñanzas y recuerda con especial cariño las palabras de motivación que recibió durante su juventud. Para el exjugador, el ejemplo de sus padres continúa teniendo un peso importante en la manera en que observa la vida y en la forma en que intenta criar a sus propios hijos.
“Uno se debe a la gente”
Otro de los aspectos abordados por Ortiz fue su relación con el público. El exjugador aseguró que la fama no debe convertirse en una razón para alejarse de las personas que han acompañado y respaldado su carrera.
Ortiz explicó que procura mantener la cercanía con la gente, incluso cuando sus compromisos y responsabilidades pueden dificultarlo. Recordó una experiencia en la que, mientras se dirigía con prisa al aeropuerto de Las Américas, ignoró inicialmente a una persona que quería tomarse una fotografía con él porque estaba a punto de perder su vuelo.
El episodio, según contó, le dejó una enseñanza y todavía lo recuerda con cierto pesar. A partir de esa experiencia reafirmó su idea de que las figuras públicas tienen una responsabilidad con quienes las han apoyado.
El expelotero también habló sobre el proceso personal de crecimiento en el que se encuentra. Señaló que procura concentrarse en reconocer las virtudes de los demás y trabajar constantemente en sus propias debilidades, como parte de una etapa de aprendizaje y mejoramiento personal.
Para Ortiz, más allá de los títulos, los reconocimientos y la fama alcanzada durante su carrera deportiva, existen valores y enseñanzas familiares que considera fundamentales para comprender quién es y cómo enfrenta esta nueva etapa de su vida.






