Agentes de seguridad cubanos se habrían infiltrado en varias instalaciones de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026 con el propósito de vigilar a los atletas de su delegación y evitar posibles deserciones, según una investigación publicada por Diario Libre.
Los organismos de seguridad dominicanos detectaron a varios de estos agentes dentro de los recintos deportivos y procedieron a retirarlos. En uno de los casos, ocurrido durante una competencia bajo techo en el Parque del Este, militares dominicanos identificaron a ciudadanos cubanos que presuntamente seguían a deportistas que intentaban abandonar la delegación.
Ante la situación, la seguridad del recinto cerró temporalmente las puertas y realizó un proceso de identificación de espectadores, trabajadores y personas con acceso autorizado. Al revisar las acreditaciones con la base de datos oficial de los Juegos, fueron detectados ciudadanos cubanos que no contaban con autorización para desempeñar labores de seguridad en el evento.
La investigación señala además que algunos de los presuntos agentes habrían utilizado uniformes pertenecientes a atletas de otras delegaciones para acercarse a los deportistas cubanos sin levantar sospechas. Ese mismo día se habría registrado un incidente similar en un estadio al aire libre.
Los hechos llevaron a las autoridades dominicanas a establecer un protocolo especial de seguridad ante lo que fue considerado una posible injerencia de agentes extranjeros en el desarrollo del evento deportivo.
La vigilancia ocurrió en medio de la salida de al menos cinco atletas cubanos de la delegación durante los Juegos. Entre ellos figuran Moisés David Torres Puig, del equipo de hockey sobre césped; la remera Leah Daniella Almeida; el softbolista Yasmani Evelio Álvarez Peraza, y los esgrimistas Hershey Daniela de la Cruz y Adán Isbel Núñez Pina.
Las deserciones de atletas cubanos durante competencias internacionales se han registrado durante décadas y se han convertido en un desafío para las autoridades de la isla, especialmente en medio de la crisis económica y social que atraviesa Cuba.
El caso adquiere mayor relevancia luego de que el Gobierno dominicano ordenara recientemente la salida del país de nueve integrantes de la misión diplomática cubana y sus familiares, medida cuyas razones no han sido explicadas públicamente por las autoridades dominicanas.





