La Cámara de Diputados aprobó, con carácter de urgencia, el proyecto de ley que declara a la provincia de Azua como la Capital del Tomate de la República Dominicana, una decisión que ha generado críticas debido a que, según algunos sectores, existen otras iniciativas de mayor relevancia que aún permanecen pendientes al cierre de la legislatura.
La propuesta, presentada por la diputada Ángela Maruja Gregoria Pérez Díaz, fue estudiada por la Comisión Permanente de Agricultura, que emitió un informe favorable con modificaciones. Para su evaluación también fueron tomadas en cuenta las observaciones técnicas de la Oficina Técnica de Revisión Legislativa (Ofitrel) y las explicaciones ofrecidas por la legisladora.
De acuerdo con el informe de la comisión, Azua produce cerca de cuatro millones de quintales de tomate cada año, lo que representa más del 80 % de la producción nacional. Esta actividad genera un movimiento económico estimado en unos RD$900 millones anuales y beneficia a miles de productores, trabajadores agrícolas, comerciantes y sus familias.
La provincia cuenta además con aproximadamente 50,000 tareas dedicadas al cultivo de tomate, una producción que ha impulsado una importante industria de procesamiento para la elaboración de pasta de tomate, kétchup, salsas para pizza, jugos y tomate de mesa. Parte de esta producción también se destina a la exportación hacia otros mercados del Caribe.
La declaratoria implica compromisos para el Estado
Aunque la denominación podría interpretarse inicialmente como un reconocimiento simbólico, el proyecto aprobado contempla responsabilidades concretas para las instituciones públicas. La iniciativa establece que el Ministerio de Agricultura, en coordinación con las autoridades provinciales y municipales, deberá implementar programas e incentivos destinados a mejorar la productividad, promover la innovación y tecnificación del sector, así como fortalecer el procesamiento, la comercialización y la exportación del tomate producido en Azua.
También dispone la celebración de un Festival del Tomate durante el mes de febrero, actividad en la que participarían el Ministerio de Agricultura, el Ministerio de Cultura, la Gobernación Provincial, el gobierno municipal, el Clúster del Tomate, organizaciones de productores y representantes del sector privado.
El proyecto contempla además distintas fuentes para financiar estas acciones. Los recursos podrían proceder de los presupuestos de los ministerios de Agricultura y Cultura, del Fondo Especial para el Desarrollo Agropecuario (FEDA), la Gobernación Provincial y el Ayuntamiento de Azua de Compostela, además de contribuciones privadas y fondos de cooperación internacional gestionados a través del Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo.
¿Qué implica declarar a Azua Capital del Tomate?
Más allá del título, este tipo de declaratorias busca establecer un respaldo legal para impulsar programas destinados a fortalecer una actividad económica considerada estratégica para una determinada zona. En los últimos años, el Congreso Nacional ha aprobado iniciativas similares para reconocer a provincias y municipios como destinos ecoturísticos, referentes culturales o capitales nacionales de determinados productos agrícolas.
En ese sentido, la declaratoria puede convertirse en una herramienta para que las autoridades y representantes de Azua gestionen recursos, proyectos e inversiones públicas y privadas destinados al desarrollo de la producción de tomate, tomando como argumento el reconocimiento legal de la importancia que tiene este cultivo para la economía de la provincia.





