La República Dominicana cuenta actualmente con 21 árbitros con gafete FIFA, una cifra que refleja el notable crecimiento del arbitraje nacional en el fútbol, un deporte cuya liga profesional apenas tiene poco más de una década de existencia.
El dato adquiere mayor relevancia al compararse con otras disciplinas deportivas del país, donde el desarrollo de oficiales certificados ha sido más lento. En contraste, el fútbol dominicano ha logrado posicionar a una nueva generación de jueces en competencias internacionales de alto nivel.
Uno de los principales referentes es Raymundo Féliz, quien hizo historia al convertirse en el primer árbitro dominicano en participar en una Copa Mundial de la FIFA en Catar 2022, tras haber estado previamente en el Mundial Sub-20 de Polonia 2019.
Féliz destacó que el arbitraje dominicano atraviesa uno de sus mejores momentos, con presencia constante en torneos de Concacaf, finales internacionales y otras competiciones de alto nivel. A su juicio, este avance es resultado de años de preparación, capacitación y experiencia acumulada.
El árbitro también atribuyó parte del desarrollo a la consolidación de la Liga Dominicana de Fútbol (LDF), que ha servido como plataforma clave para que los oficiales ganen rodaje competitivo y visibilidad internacional.
Del total de árbitros FIFA del país, ocho son mujeres, lo que evidencia un creciente interés y participación femenina en el arbitraje profesional.
Entre los oficiales acreditados figuran árbitros centrales, asistentes y especialistas en fútbol sala y fútbol playa, incluyendo nombres como Randy Encarnación, Adonis Carrasco, José Corporán, Vimarest Díaz, Raysa Osorio y Minelly Ureña, entre otros.
También destacan jueces como Javier García, Víctor Merisie, Ramón Manuel Rosario, Diego Suárez, Yimani Díaz y Juan Ángeles, este último reconocido como uno de los árbitros más destacados a nivel mundial en fútbol playa.
De acuerdo con Féliz, cada participación internacional de un árbitro dominicano abre nuevas oportunidades para las futuras generaciones, consolidando el avance del país en la élite del arbitraje mundial.







