El fenómeno climático El Niño se ha formado en el océano Pacífico tropical y se espera que evolucione hacia una fase “fuerte” y prolongada de temperaturas superiores al promedio, según informó la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos.
La agencia meteorológica indicó que las condiciones actuales muestran un calentamiento sostenido del Pacífico ecuatorial, con probabilidades de que las anomalías térmicas superen los 2 °C en los próximos meses, lo que intensificaría los efectos globales del fenómeno. La NOAA explicó que El Niño se declara oficialmente cuando las temperaturas del océano se mantienen al menos 0,5 °C por encima del promedio durante varios meses consecutivos, un umbral que ya ha sido alcanzado.
Este patrón climático se caracteriza por aguas más cálidas en el Pacífico y cambios en la circulación de los vientos, lo que altera los sistemas meteorológicos en distintas regiones del mundo. En Estados Unidos, por ejemplo, suele asociarse con inviernos más cálidos y secos en algunas zonas, mientras que en el sur del país puede provocar un aumento de las lluvias y tormentas. Asimismo, el fenómeno influye en la actividad de ciclones tropicales: incrementa la probabilidad de tormentas en el Pacífico, mientras que reduce la formación de huracanes en el Atlántico.
La agencia también advirtió sobre posibles impactos adicionales, como mayor riesgo de inundaciones por oleaje en la costa oeste de Estados Unidos, alteraciones en los ecosistemas marinos y cambios en la migración de especies de peces, además de la proliferación de algas nocivas. El anuncio llega en un contexto de temperaturas elevadas en gran parte del territorio estadounidense, donde ya se registran olas de calor tempranas que superan los valores habituales para la temporada.





