Las enfermeras agrupadas en distintos gremios de salud iniciaron este miércoles un paro nacional de 24 horas, suspendiendo sus labores en la mayoría de los hospitales del país desde las 7:00 de la mañana.
La medida de protesta fue convocada para exigir a las autoridades el cumplimiento de varios acuerdos pendientes, entre ellos la reclasificación de puestos, incentivos por antigüedad, nombramientos de personal incluyendo profesionales que trabajaron durante la pandemia y mejoras en las pensiones.
Durante la jornada, las manifestantes expresaron consignas dirigidas al Gobierno, reclamando soluciones concretas a sus demandas laborales. La paralización afecta la atención habitual en los centros de salud, aunque se mantiene el servicio en áreas críticas como emergencias y unidades de cuidados intensivos (UCI).
La presidenta de la Unión Nacional de Servicios de Enfermería, Sol Amantina Delgado, explicó que la medida busca visibilizar reclamos que, según afirmó, llevan más de seis años sin respuesta efectiva, aunque han reducido sus exigencias a cuatro puntos principales.
En el Hospital Francisco Moscoso Puello, algunos pacientes expresaron su apoyo al personal de enfermería, reconociendo la importancia de su labor, a pesar de las dificultades que genera la suspensión temporal de servicios.
Por su parte, Mariano Suazo, presidente de la Asociación Nacional de Enfermería (Asonaen), advirtió que el movimiento podría endurecerse si no se obtienen respuestas, señalando el impacto que tendría la ausencia del personal de enfermería en la operatividad de los hospitales. Los gremios reiteraron su disposición al diálogo, pero insistieron en que continuarán con sus acciones hasta lograr avances concretos en sus reivindicaciones.







