El Ministerio Público de la República Dominicana identificó a Jhovanny de Jesús Metz Cruz como el presunto principal responsable del asesinato del chofer Deivy Carlos Abreu Quezada, ocurrido durante una persecución protagonizada por una turba de motoristas. El imputado permanece prófugo y figura entre los más buscados por las autoridades.
De acuerdo con documentos del Distrito Judicial de Santiago, Metz Cruz cuenta con antecedentes por asociación de malhechores y tentativa de homicidio, relacionados con un hecho registrado el 7 de mayo de 2023 en el sector El Ejido.
Según el expediente, el sargento de la Policía Nacional de la República Dominicana, Christopher Almánzar García, adscrito a la unidad SWAT, detectó a Metz Cruz y a otro individuo transitando en vía contraria en una motocicleta. Tras identificarse como agente, intentó intervenir, pero según el testimonio el imputado habría disparado en múltiples ocasiones, presuntamente por órdenes de un individuo conocido como “Papi Juan”.
En la escena, la Policía Científica recolectó 23 casquillos calibre 9 milímetros. El enfrentamiento dejó al agente con fracturas en el fémur y la rodilla izquierda, mientras que su sobrino, Jeison Willian Almánzar Núñez, resultó herido al intentar asistirlo.
Pese a estos antecedentes, un tribunal le impuso medidas de coerción como garantía económica, presentación periódica e impedimento de salida del país, decisión adoptada por la magistrada Yerixa Alexandra Cabral de la Cruz.
Vínculos familiares y más imputados
Las investigaciones también revelan vínculos familiares entre los acusados. Kevin Francisco Metz Cruz, actualmente bajo custodia, es hermano del principal señalado. El Ministerio Público ha solicitado prisión preventiva contra Kevin y otros implicados, además de declarar el caso como complejo debido al número de involucrados y la gravedad de los hechos.
Entre los detenidos figuran Adony Antonio Ureña Ventura, Andrés Monclu González, Carlos Andrés Roa Morán, Miguel García Balbuena, Joanfry Joel Núñez y Juan Carlos Soto Ortiz.
El órgano acusador sostiene que la peligrosidad de los implicados y el riesgo de fuga evidenciado por la condición de prófugo de Metz Cruz justifican la imposición de prisión preventiva mientras continúan las investigaciones del caso.






